Este fue un viaje diferente. He ido a Leticia, Putumayo, Bahía Solano, Arauca, sin embargo, nunca me había adentrado a la selva, como en esta ocasión. Serían 6 días de aventura junto con mis amigos de Andar Viajando que conocí hace menos de dos años en un roadtrip que hicimos juntos por Estados Unidos. De hecho, fueron ellos quienes planearon este viaje al Guaviare, yo simplemente confié y como siempre dije “A todo sí” 

En este escrito les voy a especificar al detalle los gastos, pues todo fue pagado por cada uno de nosotros. En esta oportunidad no hubo canje o pago de publicidad. Así que tendrán la información extra del gasto total. 

Empecemos…

Nos fuimos en carro desde Bogotá, fueron 8 horas de recorrido. En ese primer trayecto gastamos $62.200 pesos en peajes + $70.000 en gasolina. Decidimos parar en Villavicencia para almorzar y les recomiendo ir a boyacos.com para los amantes de la carne. Ya en San José nos hospedamos en el Hotel Paradiso de la Señora Arelys. Ella vive en la casa y tiene varias habitaciones cómodas para hospedarse. El valor de la noche por persona es de $35.000. Esa noche cenamos en un restaurante llamado “Nómada” donde recomiendo la hamburguesa y las arepas, aunque yo pediría la arepita sin salsa BBQ 

Antes de llegar a Guaviare, investigamos por todos lados si podíamos hacer ciertas actividades por nuestra cuenta. Sin embargo, no encontrábamos información suficiente sobre el tema y lo único que leíamos era que si o si, se debía pagar un tour donde nos cotizaban por tan solo 2 noches – 3 días un valor de $1.200.000 por persona. Entiendo los precios y que la selva siempre es costosa, sin embargo, no estaba en nuestro presupuesto gastar ese dinero por tan pocos días. Así que decidimos contratar a una empresa para el tour del primer día donde nos llevarían a los lugares más turísticos del Guaviare: Piedra de los pagamentos, valle de los laberintos, cueva de la nevera, puerta de orión, valle rocoso, caño Sabana (similar a caño cristales) y la ruta de la Cascada. El valor de este tour por persona fue de $185.000 e incluía transporte, agua, desayuno y un guía súper bueno. Se llama lucho y les dejo el contacto por si quieren contratarlo 3204058598

Ese día Lucho llegó muy puntual por nosotros, 8 a eme. Nos llevó a desayunar y luego a donde empezaba la caminata. Lo que me gustó de este tour es que recorrimos 50 minutos más de selva a diferencia de otras empresas de turismo y por el mismo valor. Sin embargo, cuando llegamos a la entrada de la puerta de orión nos dimos cuenta que las personas pueden llegar por su cuenta y pagar la entrada y si quieren un guía para que les explique toda la experiencia del lugar. Así que ya saben, pueden contratar una empresa desde sus ciudades o pueden llegar allá y manejar hasta la entrada de la Puerta de Orión para ahorrar dinero. 

La puerta de Orión se llena, así que hay que tener paciencia para las fotos, llevar buen sombrero, bloqueador y repelente, pues cuando el sol sale es incesante. De ahí, caminamos hasta un mirador para tomar aire y fuerza. Luego, caminamos por la sabana hasta llegar a Caño Sabana, antes conocido como Tranquilandia. Los habitantes decidieron cambiar el nombre para que no fuera relacionado con la finca de coca allanada años atrás y quitarle la connotación de inseguridad y narcotráfico. 

Les recomiendo visitar este lugar entre junio y noviembre. Desde diciembre hasta mayo el verano pega fuerte y apaga el color del río que sin duda es el mayor atractivo de la zona. El color del río se da por la Macarenia clavigera, la misma planta acuática que crece en Caño Cristales. La gente cree que son algas, pero en realidad son plantas. El color protege la planta del sol. Importante que no tengas bloqueador, ni repelente en tus manos si quieres meter el agua en el río. Debemos cuidar y proteger estos lugares. Así que te pido empatía y conciencia. 

Almorzamos en un restaurante que se llama “Las Acacias” a la salida de caño sabana. Te lo recomiendo en caso que vayas por tu cuenta. Los platos son abundantes y deliciosos. 

De ahí, salimos en el carro a la Ruta de la Cascada, que queda en la finca Paraíso de Ruilson y familia. Fue increíble visitar este lugar que desde que llegué me daban ganas de llorar al escuchar la bienvenida de Ruilson. Un campesino que se sumó a la ayuda que necesita el medio ambiente y ha querido mostrar las riquezas de su finca sin talar árboles. El hombre tiene en su finca las cascadas más altas de toda la serranía la lindosa. 

La caminata tiene una duración de 2 horas y media hasta tres horas. Nosotros la empezamos a las cuatro de la tarde y regresamos a las siete de la noche pasaditas, porque en la última cascada decidimos darnos un chapuzón para alivianar la humedad y el calor de la zona. En este recorrido, el guía era Alexander, uno de los hijos de Ruilson. Él nos iba explicando sobre la seguridad, la biodiversidad, la fauna y las cascadas que conformaban la finca que tenían hace más de quince años. El recorrido comprende cinco cascadas donde el tiempo es tuyo y te pueden bañar en todas si deseas. 

Al finalizar el día, Lucho y el conductor Jose nos llevaron de regreso al Hotel Paradiso dónde nos estaba esperando Raul para llevarnos al hospedaje de esa noche: Reserva la Pedregosa a 45 minutos de San José. Raúl nos cobró $40.000 por llevarnos. 

El dueño de la pedregosa es William, un hombre de campo amante de la naturaleza.y su preservación. Lleva cuatro años dejando crecer el monte para poder traer turistas y darle vida y conciencia a los que lo visitan. Su casa es humilde pero nos recibió él y su familia con todo el amor del mundo. Ahí pagamos por dos noches en hamaca + toda la alimentación por un valor de $50.000. Los tours que teníamos agendados aquí era primero en Villa marcela, una finca que tiene una ruta en la selva de 12km impresionante, aquí vimos monos, gallitos de roca, cañones de piedra, miradores, río y una biodiversidad impresionante. Este tour costó $70.000 por persona e incluía el guía + desayuno y almuerzo. 

Lo bonito de este proyecto es la cooperatividad entre todos. William logró unir a más de 15 dueños de finca para apostarle al ecoturismo. Entonces, uno desayuno en una finca, almuerza en otra, hace el tour en otra y así se van ayudando entre todos. Es demasiado poderoso vivir esa experiencia de primera mano. 

Es agotador, no voy a mentir, pero es una manera de cómo podemos ayudar desde nuestro metro cuadrado no solo a estas comunidades sino al medio ambiente. 

Al salir de Villa Marcela, caminamos de regreso a donde William para descansar. Al día siguiente, era el tour de recorrer su finca, su huerta, su historia, el árbol consejero y ver el progreso que ha tenido su finca desde que decidió reforestar. Este recorrido dura media mañana y tiene un valor de $90.000 por persona. 

Como acabamos temprano, decidimos tomar fuerza para ir a cerro azul, lugar dónde se encuentran las pinturas rupestres más conocidas de la zona.  Llamámos a Raúl que nos cobró $150.000 para reservarlo todo el día y poder hacer las paradas que quisiéramos y para que nos esperara mientras salíamos del cerro azul. Al llegar a Cerro Azul debes pagar la entrada de $9.000 por persona + un guía de $50.000 por todo el grupo, es decir, todo el tour nos costó $75.000. 

La humedad pega duro y la subida al primer nivel de pinturas es fuerte. Es importante que tengas eso en cuenta si estás planeando el viaje a este lugar. No creo que sea apto para niños muy pequeños o personas adultas, aunque bueno todo depende de la actitud y vitalidad.  También debes saber que para llegar al segundo nivel dónde están las pinturas más grandes e imponentes debes atravesar una cueva de 300 metros. Es grande, no tienes que pasar arrastrado ni nada por el estilo, pero es muy oscuro y es importante que lleves linterna o la luz de tu celular también puede servir. 

Este recorrido tuvo una duración de dos horas y media. Al bajar, el dueño de la finca nos esperaba con cafecito y una charla buenísima sobre la historia y la seguridad de la zona, que sé que es un tema que nos preocupa a todos. Honestamente, en ningún momento nos sentimos vulnerables. Se escuchan historias de personas, se escucha el pasado y se sabe que los grupos armados están, pero jamás me sentí insegura. Por el contrario, caminé con tranquilidad entre la selva y en cada tour. Las personas estaban abiertas a responder todas mis preguntas curiosas e imprudentes sobre la situación, se tomaban el tiempo de contarme su experiencia y opinión. Y yo, aunque estuviera o no de acuerdo, guardaba silencio y sonreía. 

Habíamos probado un vino de borojó buenísimo, nos comentaron que era de la finca El Chontaduro. Así que le pedimos el favor a Raúl que nos llevará ahí para comprar un vino y tomarlo en la noche. Sin embargo, al llegar Edilson, el dueño de la finca nos comentó que habían llegado tantos turistas que ya no tenía vino para vendernos, igual, eso no lo detuva a serviron un sorbo de prueba a cada uno mientras conversabamos. 

Algo que quiero exponer de esta finca, es que Edilson tiene varios animales como danta y zorro domensticados. Me pareció triste ver esta situación. El dentro de su ignorancia cree que está haciendo un bien, pues la finca se llena de turistas que operadores deciden traer a este lugar, sabiendo que domesticar animales NO es correcto. Así que llamó la atención de estas empresas para que impulsen la Finca de Edilson por su capacidad de emprender y crear vinos tan deliciosos y no para que las personas se tomen foto con estos animales que ya están domesticados. No podemos seguir perpetuando y normalizando este tipo de situaciones. 

Y tú que me lees, es importante que detengas esta cadena. Si una empresa te ofrece este tipo de actividades di “no, gracias” de esta manera, podemos empezar a tener un verdadero cambio que impacte positivamente en nuestro futuro y en nuestro hogar, la naturaleza.

Amanece nuestro cuarto día en el Guaviare y es hora de irnos a un retiro de yoga y sanación en Ukunay. Un proyecto de tres amigas que se unieron para ofrecer: bienestar, caminatas y renovación. Aquí pagamos $220.000 por dos noches + alimentación + yoga, tours, meditación con cuencos. Les debo decir que la alimentación de este lugar fue de otro mundo. Habían platos diferentes, tenían opciones vegetarianas y veganas deliciosas y originales. Aquí se come demasiado bien. 

Quiero aclarar que en todas estas actividades no es necesario quedarse a dormir. Puedes solo ir por el pasadía en caso que prefieras dormir en San José para mayor comodidad. Todas las opciones son válidas, lo importante es que apoyemos estos proyectos qué necesitan visibilidad y del voz a voz. 

Finalmente, Raúl nos llevó de regreso a San José del Guaviare para dormir una última noche en el Hotel Paradiso de Arelys y poder tener todo el día siguiente para manejar con calma a casa. De regreso fueron los mismos $62.200 en peajes, pero esta vez gastamos $120.000 en gasolina. 

Les recomiendo cenar en Catumare, un restaurante de autor que queda en San José del Guaviare. Además, no se vayan sin probar el ají ahumado que venden ahí. Es típico de la zona y para los amantes del picante es tremendo producto. 

William 3115389578
Raul transporte 3133615464
Lucho guía 3204058598

Gasto total del viaje
Gasolina $190.000 (divido/3) $63.300
Peajes $125.200 divido/3) $41.700
Hospedaje en San José $70.000 por persona
Tour primer día $185.000 por persona
Tour segundo día $70.000 por persona 
Hospedaje y alimentación donde William $50.000 por persona
Tour finca la pedregosa $90.000 por persona 
Cerro azul $75.000 por persona 
Ukunay $220.000
Gasto Total $1.000.000 

Contactos

Espero la información sea de mucha ayuda, 

Abrazo de oso

Jacinta 

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